Federación Mexicana de Yoga
yoga gratis 2 meses gratis
inscríbete al boletin
y participa
envíanos tu correo
Ashtanga Vinyasa Yoga en San Angel
Formación de Maestros de yoga en México
Federación Mexicana de Yoga Facebook
Chantal Gómez-Jauffred, maestra Certificada por BKS Iyengar nivel Intermediate Junior 2

En esta entrevista: Chantal Gómez Jauffred, maestra certificada por BKS Iyengar a nivel Intermediate Junior 2, nos habla de sus inicios

articulos de yoga

índice de artículos de yoga

Chantal Gómez Jauffred, nos cuenta cómo el yoga llegó a su vida

Julio CruzFabien LefebvrePor Julio Cruz y Fabien Lefebvre
Fotografía: Julio Cruz
Publicación: miércoles 2 de mayo, 2012


¿Chantal, qué te parece la revista de la Federación Mexicana de Yoga?

Yo si siento que hay mucho espacio para una revista electrónica de yoga que platique de cómo estuvo este taller aquí y cómo estuvo este taller allá, qué pasa en este lugar, que si Pathabi Jois se murió... hacía falta una revista REVISTA con artículos buenos y serios del yoga y alrededor del yoga.

¿Chantal, con quién empezaste a practicar yoga?

Empecé a practicar en 1993 con Mario Tarín, discípulo de Arnaud Desjardin. Las sesiones estaban más orientadas hacia el aspecto filosófico y a la meditación. Las posturas eran sobre todo un paso para llegar al corazón de la práctica.

¿Cómo podrías decir que el yoga cambió tu vida?

Cuando empecé a estudiar también empecé a leer sobre el tema, y las nuevas ideas me parecían totalmente lógicas. Era algo con lo que estaba totalmente de acuerdo. Ha sido una transformación muy progresiva, no es de la noche a la mañana, y el primer cambio que pude notar fue el sentimiento de bienestar y de salud.

Más adelante aprendí con Karen Anderson, el método Sivananda, que hace mucho énfasis en la meditación, la dieta vegetariana y en el servicio desinteresado. Al principio cuando me sentaba a meditar pensaba que estaba haciendo algo mal porque en mi cabeza las ideas no dejaban mi mente ni un segundo. Era horrible. Me di cuenta de que ése era el estado de mi mente, sin embargo con la práctica persistente, sentí un cambio en mí, y por fin mi mente empezó a calmarse. La meditación ayudaba  a la práctica de asanas y las asanas ayudaban a la meditación.

Después de los años entendí porqué el yoga trabaja y utiliza el cuerpo físico, y que es más importante la salud de los órganos internos que el estado de nuestros músculos y tendones. En la práctica de asana utilizamos el cuerpo con el objetivo de entrenar la mente. Es menos difícil darte cuenta de dónde y cómo están tus piernas o tus brazos, que de darte cuenta dónde y cómo está tu mente. El objetivo del yoga no es ser fuerte y flexible, sino tener buena salud y una mente estable para continuar con nuestra sadhana. Cuando aprendemos a saber dónde está nuestra mente y a observar nuestras acciones, tenemos entonces herramientas para transformar lo que nos hace sufrir y lo que hace sufrir a los demás.

¿Cómo llegaste al Yoga Iyengar?

Seguía yo buscando más sentido en mi práctica a través de libros y de una práctica diaria. Durante un viaje a Europa fuí cerca de Bordeaux, en Francia, al centro de meditación que dirige Thich Nhat Hanh, un monje budista zen. Thay, como lo llaman sus discípulos, irradia paz y sencillez. Permanecer ahí por casi tres meses me ayudó aún más a entender y profundizar mi práctica. Después descubrí el Instituto Iyengar de Ámsterdam, uno de los primeros centros Iyengar de Europa. En el Instituto colaboran 4 ó 5 profesores senior de muchísima experiencia. Ellos forman parte de las generaciones entrenadas directamente por el Maestro Iyengar. Viajaban a Puna (India) en una época en que el tamaño del grupo era una cuarta o tercera parte de lo que es ahora (110 personas aprox.).

Trabajaban varias horas al día dirigidos por un Maestro Iyengar, que llevaba una práctica impresionante y desbordaba energía… eso deja huella en la enseñanza. Después de Amsterdam, me dije ¡wow!, eso es lo que quiero hacer, eso es lo que quiero aprender.

Cuando regresé a Guadalajara, después de un año, conocí a un chavo que vino a verme diciéndome “tengo escoliosis múltiple y me dijeron que el yoga me puede ayudar”. Yo le tuve que decir que no tenía ni idea; quería ayudarlo pero me hacía falta conocimiento, y para eso se necesita un buen entrenamiento. En ese momento mi objetivo se volvió dar clases de yoga terapéutico, y allí es donde empecé a documentarme y a buscar dónde poder estudiar. Por varias razones decidí irme a Australia para una formación estructurada en el método Iyengar. A 8 años de haber concluido mi formación en Australia, empiezo a dar clases de yoga terapéutico (ya que en el método Iyengar uno está autorizado hasta contar con la certificación nivel Intermediate Junior 2). Hoy me doy cuenta, que estos ejercicios o asanas que en algún momento me parecían muy divertidos pero un tanto “superficiales”, son de gran beneficio para la mente y pueden ser el primer gran paso en la jornada hacia nuestro Interior.

Agradecemos la amabilidad y el tiempo de: Chantal Gómez Jauffred Maestra Certificada por BKS Iyengar Nivel Intermediate Junior 2, codirectora del Centro Practica Yoga, en Guadalajara Jalisco, México.
Chantal Imparte clases en
Practica Yoga, Guadalajara Jalisco
Entrevista:
Fabien Lefebvre y Julio Cruz
Fotografía, Encuadre y Diseño Gráfico: JC diseño Julio Cruz

índice de artículos de yoga

Federación Mexicana de Yoga® es una marca registrada y esta protegida por las leyes nacionales e internacionales. Todos los derechos reservados © 2010 FEDEMY Federación Mexicana de Yoga, A.C.
Toda información escrita o visual de todas las publicaciones contenida en este sitio tiene todos los derechos reservados © Para su uso o reproducción se requiere autorización escrita de FEDEMY Federación Mexicana de Yoga, A.C.


D.R. 2010 FEDEMY Federación Mexicana de Yoga A.C. | 52.07.50.98 Cd de México | contacto@federacionyoga.com